Suplemento alimenticio Cortitron
Apoyo para articulaciones y movilidad · frasco de 20 cápsulas de 500 mg
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Pago contra entrega
Las articulaciones se sienten más pesadas con el frío de la madrugada en la Sierra y con la humedad pegajosa de la Costa, y en Ecuador se suman las gradas: las de la casa, las del barrio en pendiente, las del paso peatonal. Lo que más ayuda no es dejar de moverse, sino moverse con criterio: calentar antes de salir, abrigar rodillas y manos, bajar las gradas con la técnica correcta, cuidar el peso y comer proteína en cada comida. Sobre esa base, un suplemento en cápsulas como Cortitron o un gel-crema de masaje como Sustarox tienen su lugar como complemento. Aquí te contamos qué hacer en cada clima y cuándo conviene ir al médico.
En Quito, Cuenca, Ambato, Riobamba o Latacunga la madrugada baja de los diez grados y el cuerpo responde cerrando la circulación de la periferia para proteger el centro: las manos y las rodillas reciben menos sangre caliente, los músculos que rodean la articulación se ponen tensos y el líquido que lubrica la articulación se vuelve más espeso. Por eso los primeros pasos de la mañana cuestan y los dedos amanecen torpes para abrochar un botón.
La altura suma lo suyo. A más de dos mil quinientos metros el aire es más seco y el sol pega más fuerte, pero a la sombra la temperatura cae de golpe. Ese cambio brusco entre el sol de mediodía y el viento de la tarde es el que muchas personas sienten en las rodillas al salir de la oficina o al bajar del trolebús.
La buena noticia es que casi todo esto se maneja con calor y movimiento. Una articulación que se calienta de a poco, con un par de minutos de flexiones suaves antes de levantarse de la cama, se mueve mejor durante el resto del día.
En Guayaquil, Manta, Machala, Portoviejo o Esmeraldas el problema no es el frío sino la humedad. Con el aire cargado de agua el cuerpo suda más, pierde minerales y tiende a retener líquido en pies y tobillos, sobre todo si pasas muchas horas sentado o de pie en el mismo sitio. Las articulaciones se sienten hinchadas al final del día y los zapatos aprietan más por la tarde que por la mañana.
La época de lluvias agrava la sensación: el cambio de presión que acompaña a un aguacero es algo que muchas personas notan en las rodillas y en las manos horas antes de que empiece a llover.
En la Costa lo que más ayuda es hidratarse con agua y no solo con jugos azucarados, elevar las piernas un rato al llegar a casa, caminar temprano o al atardecer cuando baja el sol, y usar calzado con suela blanda que amortigüe el paso sobre el pavimento caliente.

Las gradas están en todas partes: en la casa de dos pisos, en el barrio en pendiente de Quito, en los pasos peatonales de Guayaquil, en el mercado. Subir es trabajo para el músculo; bajar es trabajo para la articulación, porque la rodilla frena el peso del cuerpo en cada escalón. Por eso muchas personas suben sin problema y sufren al bajar.
La técnica cambia mucho la sensación. Apoya el pie completo y no solo la punta, usa el pasamanos sin colgarte de él, baja de a un escalón y mantén el tronco un poco inclinado hacia adelante para que el peso caiga sobre la cadera y no solo sobre la rodilla. Si una rodilla molesta más, baja con la pierna más fuerte primero y sube con la más débil primero. Estos hábitos sirven en cualquier parte del país:
La articulación se sostiene con músculo, y el músculo se mantiene con proteína. En un plato ecuatoriano eso significa que el seco de pollo, el pescado encebollado, la menestra de lenteja o de fréjol, el huevo del desayuno y el queso fresco cumplen un papel, y que un almuerzo de puro arroz con papas y un pedazo chico de carne deja al músculo sin materia prima.
El peso es la otra variable. El peso de más que lleva el cuerpo se multiplica sobre la rodilla al bajar una grada, así que comer con medida y caminar cada día son parte del cuidado articular, no un tema aparte. Las frutas de la Sierra y de la Costa, la uvilla, el babaco, la papaya, la naranjilla, aportan vitamina C, que participa en la formación normal de colágeno, y verduras como el brócoli y la acelga aportan minerales.
El agua también cuenta: el cartílago es en gran parte agua, y en la Costa se pierde con el sudor sin darse cuenta.

Con los hábitos en marcha, hay dos caminos que se complementan. El primero es por la boca: Cortitron es un suplemento alimenticio en cápsulas con shilajit, corteza de pino, colágeno y vitamina C, pensado para apoyar las articulaciones y la movilidad. Se toma según la pauta de la etiqueta, con un vaso de agua y junto a una comida; el número de cápsulas por frasco y las cantidades figuran en el envase. Cuesta $39 según informa el vendedor.
El segundo camino es por la piel: Sustarox es un gel-crema de uso externo en frasco de 60 ml, con árnica, aceite de corteza de abedul, aceite de raíz de vetiver, silicio orgánico, colágeno y vitamina C, que se aplica con masaje circular sobre rodillas, manos, hombros, codos o espalda baja. Es el complemento ideal para la noche, después de una caminata larga o de un día de gradas, y para quien prefiere empezar por algo que se siente de inmediato. También cuesta $39.
Los dos pueden convivir: las cápsulas con el almuerzo y el masaje antes de dormir. Ninguno ocupa el lugar de los hábitos ni de la consulta con tu médico; si tomas medicamentos de forma permanente, pregúntale antes de sumar el suplemento. Si dudas entre uno y otro, la comparativa cápsulas o crema para las articulaciones lo resuelve en pocas líneas.
La mayoría de las molestias por frío, humedad o gradas se alivian con calor, movimiento y descanso en pocos días. Pero hay señales que merecen una consulta antes de empezar con cualquier suplemento o gel-crema, y que no conviene dejar pasar:
Si tienes alguna de estas señales, tu médico es el primer paso. Si no las tienes y las molestias son las de siempre, las del frío de la mañana o las de la humedad de la tarde, los hábitos de esta guía y los productos del catálogo tienen su lugar: empieza por lo que te resulte más fácil de sostener, con el frasco de cápsulas o con el masaje de la noche.
Por el frío y el cambio brusco de temperatura. En la Sierra la madrugada es fría y la circulación de las rodillas y las manos se reduce, los músculos se tensan y la articulación se mueve con menos soltura. En la Costa la molestia suele ser otra: hinchazón por la humedad y el calor, sobre todo al final del día.
No. Lo que conviene es cambiar la técnica: apoyar el pie completo, usar el pasamanos, bajar de a un escalón con el tronco un poco inclinado hacia adelante y fortalecer el muslo con sentadillas cortas. Dejar de moverse debilita el músculo que protege la articulación y empeora la sensación.
Los que aportan proteína para el músculo y vitamina C para la formación normal de colágeno: pescado, pollo, huevo, queso fresco, menestra de lenteja o fréjol, y frutas como la uvilla, la naranjilla, la papaya y el babaco. El agua también cuenta, sobre todo en la Costa, donde se pierde con el sudor.
Sí: Cortitron se toma por la boca con una comida y Sustarox se aplica sobre la piel con masaje, así que se complementan sin cruzarse. Si tomas medicamentos de forma permanente, pregunta a tu médico antes de empezar con las cápsulas, y haz una prueba del gel-crema en una zona pequeña antes del primer masaje.
Sí. Sustarox se aplica sobre cualquier articulación que lo pida, incluidas las manos y los dedos, con un masaje circular suave. Lávate las manos después de aplicarlo y evita tocarte los ojos. Si la piel de la zona está irritada o con heridas, espera a que cicatrice.
Cada uno cuesta $39 según el precio promocional que informa el vendedor, y puede cambiar. Se piden desde su ficha con tu nombre y tu celular, un asesor confirma por teléfono la zona de entrega y el envío, y pagas en efectivo al recibir el paquete en tu domicilio.
Importante. Los suplementos alimenticios no son medicamentos y no sustituyen una alimentación variada ni el tratamiento indicado por tu médico. Si tienes síntomas, consulta a un profesional de la salud.