Producto cosmético Strong Foot
Cuidado de la piel de los pies y las uñas · frasco con atomizador
4,62 · 47 opiniones
Pago al recibir (contra reembolso)
Los pies sufren cuando pasan diez horas encerrados en una zapatilla con 30 grados afuera: sudan, el calor y la humedad se acumulan entre los dedos, la piel se macera o se reseca y las uñas se engrosan por el roce. El cuidado que funciona es simple y diario: lavar y secar bien entre los dedos, alternar el calzado, usar medias de algodón, no andar descalzo en vestuarios y piletas, cortar las uñas rectas e hidratar los talones. Un spray cosmético como Strong Foot, con aceites de eucalipto, árbol de té y romero, glicerina y ácido salicílico, se integra a ese momento después de la ducha y antes de calzarse. Si hay grietas que sangran, uñas que se despegan o dolor, consultá con un dermatólogo o un podólogo.
El pie tiene más glándulas de sudor por centímetro que casi cualquier otra parte del cuerpo. Encerrado en una zapatilla sintética durante la jornada, el sudor no se evapora, se mezcla con el calor y la piel queda húmeda entre los dedos durante horas. Esa humedad ablanda la piel, favorece el olor y deja la zona más vulnerable al roce y a los ambientes compartidos.
Al mismo tiempo, otras partes del pie se resecan: el talón, que soporta el peso y roza con la suela, se endurece y se agrieta, sobre todo con las sandalias y las ojotas del verano. Y las uñas, apretadas contra la punta del calzado, se engrosan, se vuelven opacas y crecen torcidas si se cortan mal.
En verano todo se multiplica: calor, pileta, vestuario del club, playa, zapatillas sin medias. Pero el cuidado del pie no exige tiempo ni productos caros: exige constancia en cuatro o cinco gestos que caben en los dos minutos que siguen a la ducha. Esta guía los repasa y dice dónde encaja un spray.
Lavarlos todos los días con agua tibia y jabón, pasando bien entre los dedos y por debajo de las uñas, es la base. Lo que marca la diferencia es el secado: la mayoría se seca el pie por arriba y deja los espacios entre los dedos húmedos, y ahí empieza todo. Usá una toalla aparte para los pies y pasala dedo por dedo, con paciencia.
Si los pies sudan mucho, un secador de pelo en frío durante un minuto termina el trabajo, y un poco de talco o un spray para pies antes de las medias mantiene la zona seca más tiempo. Lo que conviene incorporar al momento de la ducha:

Ningún producto compensa una zapatilla sintética usada siete días seguidos. Tené al menos dos pares y alternalos: el que usaste hoy se ventila mañana, lejos del sol directo, con las plantillas afuera si se pueden sacar. En verano, preferí cuero, lona o telas que respiren, y dejá las zapatillas de plástico para la pileta.
Las medias importan tanto como el calzado. Algodón o fibras que absorban, cambiadas todos los días y dos veces si hacés deporte o trabajás con calor. Las medias sintéticas finas de vestir retienen el sudor; si no hay otra opción, llevá un par de repuesto en el bolso. Y en casa, descalzo o con ojotas para que el pie se airee.
En vestuarios, duchas de clubes, bordes de pileta y hoteles, ojotas siempre. Son lugares donde mucha gente pasa descalza con los pies húmedos, y el pie que viene de diez horas encerrado es el que más expuesto está. Las ojotas pesan cien gramos y se llevan en cualquier bolso.
Las uñas se cortan rectas, no redondeadas en las esquinas, y no demasiado cortas: el borde tiene que llegar hasta la punta del dedo. Cortarlas en curva o muy cortas es la causa más común de la uña que se entierra en el borde, sobre todo en el dedo gordo, y después duele con cada paso.
Usá un alicate o una tijera para uñas de pies, limpia, que no compartas con nadie, y limá las esquinas con suavidad. El mejor momento es después de la ducha, con la uña blanda. Si una uña está muy gruesa o dura, mejor que la trabaje un podólogo antes que forzarla con una herramienta común.
Mirá las uñas cada tanto: el color, el grosor, si se despegan del borde, si hay manchas blancas o amarillas que avanzan. Un esmalte permanente durante meses esconde esos cambios; dejá las uñas sin esmalte algunas semanas al año para verlas al natural. Y en verano, protector solar también en el empeine.

Consultá sin esperar si hay grietas en los talones que sangran o duelen, piel entre los dedos que se abre o pica mucho, ampollas que se repiten, una uña que se despega, se engrosa y cambia de color, o una uña enterrada con enrojecimiento y pus. También si una herida en el pie no cierra en dos semanas.
Las personas con diabetes, con problemas de circulación o con poca sensibilidad en los pies deberían revisarlos todos los días y consultar ante cualquier cambio, por chico que parezca. En esos casos, el podólogo es parte del cuidado de base y no un recurso de emergencia.
Para la consulta, llevá el calzado que más usás y una foto de los productos que te ponés en los pies, incluidos cremas y sprays. Con eso el profesional ve dónde roza el pie y qué conviene cambiar, y muchas veces la solución empieza por una plantilla o por un par de zapatillas distinto.
Un spray para pies no reemplaza el secado ni el cambio de medias, pero le da al momento después de la ducha una sensación de frescor y limpieza que ayuda a sostener el hábito. Llega entre los dedos y alrededor de las uñas sin tocar con las manos, y se seca en un minuto antes de calzarse.
En nuestro catálogo, Strong Foot es un spray cosmético con aceites de hoja de eucalipto, árbol de té y romero, glicerina y ácido salicílico en una base fresca, pensado para el cuidado de la piel de los pies y de las uñas, la frescura y el olor. Se agita el frasco, se rocía sobre los pies limpios y secos a unos centímetros de distancia, con la frecuencia que indica la etiqueta, y se deja secar. Cuesta $35.990 según informa el vendedor, y se pide desde su ficha con pago al recibir.
Como con cualquier cosmético, la primera vez probalo en una zona chica, no lo uses sobre piel lastimada ni sobre grietas abiertas, evitá los ojos y guardá el frasco lejos del calor. Más opciones de cuidado personal en belleza y cuidado personal, y todo el catálogo ordenado por necesidad en bienestar.
Producto cosmético Cuidado de la piel de los pies y las uñas · frasco con atomizador
4,62 · 47 opiniones
Pago al recibir (contra reembolso)
Porque el olor no viene de la falta de baño sino de la humedad que queda entre los dedos y en el calzado durante el día. Secá dedo por dedo, alterná dos pares de zapatillas, cambiá las medias a diario y dejá que el calzado se ventile con las plantillas afuera.
Rectas, sin redondear las esquinas, y no más cortas que la punta del dedo, después de la ducha y con un alicate limpio que no compartas. Si una uña está muy gruesa o dura, dejá que la trabaje un podólogo en lugar de forzarla.
Cuero, lona o telas que respiren, con plantilla que se pueda sacar, y al menos dos pares para alternar. Medias de algodón cambiadas a diario y, si hace mucho calor, un par de repuesto a mitad del día. Las zapatillas de plástico, solo para la pileta.
Se agita el frasco y se rocía sobre los pies limpios y secos, a unos centímetros, llegando entre los dedos y alrededor de las uñas, con la frecuencia que indica la etiqueta; después se deja secar antes de ponerse las medias. Es un cosmético de uso externo y no va sobre piel lastimada.
Si tenés diabetes, problemas de circulación o poca sensibilidad en los pies, mostrale la etiqueta a tu médico o a tu podólogo antes de usar cualquier producto, y revisá los pies todos los días. En esos casos el cuidado profesional va primero y el cosmético, después.
Cuesta $35.990 según informa el vendedor; es un precio promocional y puede cambiar. Se pide desde su ficha con nombre y celular de 10 dígitos, un asesor te llama para confirmar el envío a tu localidad y pagás en efectivo cuando recibís el paquete.
Importante. Los suplementos dietarios no son medicamentos y no sustituyen una alimentación variada ni el tratamiento indicado por tu médico. Si tenés síntomas, consultá a un profesional de la salud.