Producto cosmético Variquit Pro
Crema de uso tópico para piernas cansadas y venas visibles · tubo de 125 ml
4,64 · 44 opiniones
Pago al recibir (contra reembolso)
En verano las piernas pesan más porque el calor dilata las venas, la sangre sube con más esfuerzo y, tras horas de pie o sentada, se acumula líquido en los tobillos. Lo que más alivia es moverse cada rato, enfriar las piernas con agua, dormir con los pies un poco elevados, aflojar la ropa que aprieta, caminar temprano o al atardecer y bajarle a la sal. Una crema de uso tópico como Variquit Pro, con hamamelis, centella asiática, ginkgo biloba, árnica y mentol, acompaña ese cuidado con un masaje del tobillo hacia arriba y una sensación de frescor. Si una pierna se hincha de golpe, duele o cambia de color, consultá sin esperar.
Con 35 grados en Rosario, en el conurbano o en Resistencia, el cuerpo abre las venas de la superficie para soltar calor. Esa dilatación hace que la sangre vuelva al corazón con más esfuerzo, sobre todo desde los pies, que están lo más lejos y lo más abajo. Si además pasás horas de pie en un local, sentada en la oficina o parada en el colectivo, la sangre y el líquido se acumulan abajo.
El resultado se nota a la tarde: tobillos marcados por la media, piernas que pesan, calambres a la noche y venas que se ven más que en invierno. No es que aparezcan de golpe: con el calor y la dilatación, las que ya estaban se vuelven más visibles, y la piel fina de la pierna las deja ver.
La ropa ajustada en la cintura y los muslos, los tacos altos, el sobrepeso, el embarazo y los antecedentes en la familia suman. Pero casi todo lo que se puede cambiar es de todos los días, y por eso esta guía va de hábitos: los que se hacen en el trabajo, en casa, en la pileta y antes de dormir.
Lo peor para la pierna es la quietud. Si estás de pie, cambiá el peso de una pierna a la otra, subí y bajá los talones cada tanto y caminá unos pasos cada media hora, aunque sea hasta el baño. Si estás sentada, no cruces las piernas por mucho tiempo, apoyá los pies en el piso o en un banquito y girá los tobillos cada quince minutos.
En la oficina con aire acondicionado la pierna sufre menos que en la calle, pero la quietud es la misma. Ponete una alarma cada hora para levantarte dos minutos: ir por agua, hablar con alguien de pie, subir una escalera. Son gestos chicos que se notan a la noche:

Al volver, lo primero es enfriar. Una ducha terminando con agua fría de los tobillos a las rodillas, de abajo hacia arriba, cierra las venas de la superficie y la sensación de pesadez baja enseguida. Si no querés ducharte, un chorro de agua fría en el bidet o un paño mojado sobre las pantorrillas durante cinco minutos hacen un trabajo parecido.
Después, piernas en alto. Acostada en el sillón con los pies sobre el respaldo o sobre dos almohadones, por encima del corazón, durante quince o veinte minutos, mientras mirás algo o tomás un tereré. Es el momento ideal para aplicar una crema con masaje: la pierna ya está limpia y fresca y vos ya estás quieta.
Lo que conviene evitar al llegar: la bañera caliente, la depilación con cera caliente en los días de más calor, la exposición al sol directo con las piernas al aire durante horas y las sandalias totalmente planas para caminar mucho. El calor sobre la pierna hace exactamente lo contrario de lo que buscás.
La sal retiene líquido, y el líquido en verano se va a los tobillos. Bajar la sal de la mesa, elegir menos fiambres, snacks y caldos de cubito, y tomar agua a lo largo del día son los cambios que más se notan. Las frutas con agua, como la sandía, el melón y los cítricos, ayudan a hidratarse sin sumar sal.
El peso también cuenta: lo que sobra en la cintura aprieta las venas del abdomen y dificulta el retorno desde las piernas. No hace falta una dieta estricta: alcanza con platos con más verdura, menos pan y menos gaseosa, y de caminar treinta minutos por día cuando el sol ya bajó.
De noche, dormí con los pies un poco más altos que la cabeza: un almohadón bajo el colchón, a la altura de los pies, alcanza. Y evitá la ropa que aprieta para dormir. En vacaciones, nadar en la pileta o en el mar es de lo mejor que le podés dar a las piernas: el agua fría y el movimiento trabajan juntos.

La pesadez que se va con la ducha fría y las piernas en alto es habitual en verano. Lo que no conviene esperar es una pierna que se hincha de golpe y más que la otra, un dolor en la pantorrilla que aparece sin golpe, piel caliente, enrojecida o que cambia de color, una vena dura y dolorosa al tacto, o una herida en el tobillo que no cierra.
También merece consulta la hinchazón que no baja con la noche, los calambres que te despiertan todas las noches y las venas que cambiaron mucho en poco tiempo, sobre todo si estás embarazada o tenés antecedentes en la familia. Un médico puede indicar una ecografía y decirte qué medias de compresión te sirven y cómo usarlas.
Si vas, anotá desde cuándo te pasa, en qué momento del día es peor, cuántas horas estás de pie o sentada y qué productos usás en las piernas, cremas incluidas. Con eso la consulta es más corta y la orientación, más precisa.
Una crema de uso tópico no reemplaza las piernas en alto ni la caminata, pero convierte el momento de la noche en un ritual que se sostiene. El masaje de abajo hacia arriba acompaña el retorno de la sangre, la piel queda hidratada y el mentol deja una sensación de frescor que se agradece en enero.
En nuestro catálogo, Variquit Pro es una crema con hamamelis, centella asiática, ginkgo biloba, árnica y mentol, pensada para las piernas cansadas y las venas visibles. Se aplica una capa fina sobre las piernas limpias y secas, con un masaje suave del tobillo al muslo hasta que se absorbe, una o dos veces por día según la etiqueta. Cuesta $34.900 según informa el vendedor, y se pide desde su ficha con nombre y celular; el asesor te llama y pagás al recibir.
Como con todo cosmético, probala primero en una zona chica, no la uses sobre piel lastimada ni recién depilada y, si aparece enrojecimiento o picazón, suspendé y consultá. Si tu duda es entre una crema para las piernas y un bálsamo para las articulaciones, la comparativa bálsamo o crema lo resuelve con una tabla. Más opciones por necesidad en bienestar.
Producto cosmético Crema de uso tópico para piernas cansadas y venas visibles · tubo de 125 ml
4,64 · 44 opiniones
Pago al recibir (contra reembolso)
Porque el calor dilata las venas, la sangre vuelve al corazón con más esfuerzo y, tras horas de pie o sentada, el líquido se acumula abajo. Moverse cada rato, enfriar las piernas, dormir con los pies elevados y bajar la sal reducen esa hinchazón del final del día.
Sí, es de lo que más alivia: un chorro de agua fría de los tobillos a las rodillas, de abajo hacia arriba, cierra las venas de la superficie y baja la sensación de pesadez. Después, quince minutos con las piernas en alto completan el efecto.
Son útiles para muchas personas que pasan horas de pie o sentadas, pero la talla y el tipo de compresión los indica un médico después de revisarte. Mal elegidas pueden apretar donde no corresponde, así que consultá antes de comprarlas.
Una capa fina sobre las piernas limpias y secas, con un masaje suave del tobillo hacia el muslo hasta que se absorbe, una o dos veces por día según la etiqueta. A la noche, con las piernas en alto después, es el mejor momento. Es un cosmético de uso externo y no va sobre piel lastimada.
En el embarazo las piernas pesan más y es normal buscar alivio, pero antes de usar cualquier cosmético con mentol o extractos vegetales mostrale la etiqueta a tu obstetra. Las piernas en alto, el agua fría y las caminatas cortas valen igual.
Cuesta $34.900 según informa el vendedor; es un precio promocional y puede cambiar. Se pide desde su ficha con nombre y celular de 10 dígitos, un asesor te llama para confirmar dirección y envío, y pagás en efectivo cuando el paquete llega a tu casa.
Importante. Los suplementos dietarios no son medicamentos y no sustituyen una alimentación variada ni el tratamiento indicado por tu médico. Si tenés síntomas, consultá a un profesional de la salud.