Suplemento dietario Cocoa Slim
Control de peso como complemento de alimentación y actividad física · envase de 300 g
4,61 · 36 opiniones
Pago al recibir (contra reembolso)
Una bebida en polvo con proteína de suero es una forma práctica de empezar el día con algo que llena, se prepara en un minuto y no suma pan ni facturas. Encaja en el desayuno o en la media mañana, junto con el mate, como parte de un plan que se apoya en tres patas: comer con medida, moverse todos los días y dormir bien. Cocoa Slim, un polvo de cacao con proteína de suero, L-carnitina, taurina y cafeína, y Slimboost, a base de lactosuero con carnitina y taurina en porciones individuales, acompañan ese plan como complemento, no en lugar de él. Si tomás medicamentos de forma permanente o tenés alergia a la leche, consultá antes.
Mate con medialunas, café con tostadas y dulce, galletitas en la oficina a las diez y, a veces, nada hasta el mediodía. El desayuno típico es casi todo harina y azúcar, y la proteína aparece recién en el almuerzo. Con ese arranque, a media mañana vuelve el hambre y la mano va al paquete de galletitas sin pensar.
La proteína cambia esa curva. Un desayuno que la incluye, con huevo, queso, yogur o una bebida con proteína de suero, sostiene la saciedad más horas y baja la ansiedad de picar. No es magia: es lo que pasa cuando el cuerpo recibe algo que tarda más en digerirse que una tostada con mermelada.
El mate ayuda a sostener la mañana si va sin azúcar y con agua, y también a tomar líquido. Lo que no ayuda es el combo mate más facturas más galletitas dulces, repetido cada día. Esta guía propone cómo reacomodar esa mañana, qué hábitos del resto del día hacen el trabajo de fondo y dónde encajan las bebidas en polvo.
La fórmula es simple: una proteína, una fruta o una verdura, y, si querés, una porción chica de pan o cereal. Un vaso de bebida con proteína de suero preparada en agua o leche cubre la primera parte en un minuto; una manzana o una banana, la segunda; una tostada de pan integral, la tercera, pero no hace falta todos los días.
Si desayunás temprano y almorzás tarde, dividí: mate o café al levantarte, y la bebida con una fruta a las diez, en la oficina o en el taller. Así cubrís el bache que suele llenarse con facturas. Estas combinaciones funcionan bien en la práctica:

El desayuno es el arranque, pero el peso se define en el conjunto. En el almuerzo y la cena, la mitad del plato de verdura, un cuarto de proteína, un cuarto de cereal, papa o pan; la gaseosa y el jugo de caja, afuera de la mesa de todos los días. El asado del domingo sigue, pero con ensalada antes de la carne y una porción de pan, no la panera entera.
Moverse no significa anotarse en el gimnasio. Treinta minutos de caminata rápida por día, bajarse del colectivo una parada antes, subir por la escalera en lugar del ascensor, dar una vuelta a la manzana después de cenar. Lo que importa es que sea todos los días y que no dependa del ánimo.
Dormir y tomar agua cierran el círculo. Con poco sueño el cuerpo pide más azúcar al día siguiente, y la sed se confunde con hambre a cualquier hora. Un vaso de agua antes de cada comida y siete horas de sueño hacen más por el peso que muchos productos.
Las dos son bebidas en polvo con proteína de suero de leche como base, pensadas para acompañar el control de peso junto con la alimentación y la actividad física. Cocoa Slim es un polvo de cacao con proteína de suero, L-carnitina, L-taurina y cafeína, que se mide con cuchara y se prepara en agua o leche: sabor a chocolate, pensado para la media mañana.
Slimboost es un polvo a base de lactosuero con carnitina y taurina, que viene en porciones individuales listas para volcar en un vaso de agua o leche; no lleva cacao ni cafeína declarados en lo que informa el vendedor. Es la opción para quien quiere algo neutro y llevable en la cartera o en el bolso del trabajo.
Las cantidades por porción, las calorías y la lista completa de ingredientes están en la etiqueta de cada envase, y las dos declaran componentes de la leche. Cuestan $34.900 cada una, según informa el vendedor, y se piden desde su ficha con pago al recibir. La comparativa Cocoa Slim o Slimboost las pone frente a frente con una tabla.

Si el peso subió o bajó mucho en poco tiempo sin cambios en lo que comés, si tenés mucha sed y orinás seguido, si te cansás con esfuerzos chicos o si sentís palpitaciones, consultá antes de empezar cualquier plan. Esas señales merecen una revisión, y a veces un análisis de sangre aclara todo.
También conviene consultar si estás embarazada o en período de lactancia, si tomás medicamentos de forma permanente, si sos sensible a la cafeína, si tenés alergia a la leche o intolerancia a la lactosa, o si sos menor de 18 años. En esos casos, llevá la etiqueta del producto a la consulta y preguntá si encaja con tu caso.
Un nutricionista, además, puede armar el plan a tu medida: cuántas calorías, qué proteína, cómo acomodar el asado y la pizza del viernes sin culpa. Las bebidas en polvo se integran a ese plan como una colación práctica, no como el plan entero.
Elegí un momento fijo y atalo a algo que ya hacés: después del mate, antes de salir, al llegar a la oficina. La constancia pesa más que el momento exacto. Leé la etiqueta para saber cuánto polvo por porción y cuántas porciones trae el envase, y así calculás cuántos envases pedir.
Prepará la bebida en una botella mezcladora o en un vaso alto: polvo primero, líquido después, y agitá o revolvé hasta que no queden grumos. Con leche fría y un par de cubitos queda como licuado; con agua, más liviana. Estos pasos valen para las dos:
Para pedir, entrá a la ficha de Cocoa Slim o de Slimboost, dejá nombre y celular, atendé la llamada del asesor y pagá al recibir. Más opciones por necesidad en bienestar.
Suplemento dietario Control de peso como complemento de alimentación y actividad física · envase de 300 g
4,61 · 36 opiniones
Pago al recibir (contra reembolso)
Suplemento dietario Control de peso como complemento de alimentación y actividad física · polvo para preparar bebida
4,63 · 48 opiniones
Pago al recibir (contra reembolso)
No conviene usarla como único desayuno todos los días. Funciona mejor como parte de él, junto con una fruta y, si querés, una porción chica de pan, o como colación de media mañana. Las bebidas del catálogo acompañan la alimentación y el movimiento, no los sustituyen.
Sí. Muchos toman el mate al levantarse y la bebida con una fruta a media mañana. Tené en cuenta que Cocoa Slim contiene cafeína, igual que el mate: si sos sensible, preferí Slimboost o tomá la bebida de cacao más temprano.
Cocoa Slim es un polvo de cacao con proteína de suero, L-carnitina, taurina y cafeína, que se mide con cuchara; Slimboost es un polvo a base de lactosuero con carnitina y taurina, sin cacao, en porciones individuales. Las dos cuestan $34.900 y se preparan en agua o leche.
Están pensadas como complemento de la alimentación y de la actividad física. Sin moverse, el aporte de proteína sigue ayudando a la saciedad, pero el plan rinde mucho más con treinta minutos de caminata por día. Empezá por ahí, aunque sea a paso tranquilo.
Sí, las dos declaran componentes de la leche porque la base es proteína de suero. Si tenés alergia a la leche o intolerancia a la lactosa, consultá con tu médico antes de usarlas y leé la etiqueta completa cuando recibas el envase.
Cada una cuesta $34.900 según informa el vendedor; el precio es promocional y puede cambiar. Se piden desde su ficha con nombre y celular de 10 dígitos, un asesor te llama para confirmar el envío a tu localidad y pagás en efectivo al recibir.
Importante. Los suplementos dietarios no son medicamentos y no sustituyen una alimentación variada ni el tratamiento indicado por tu médico. Si tenés síntomas, consultá a un profesional de la salud.